Cartel para el 15 de junio

Ayer mismo recibí de Algaida un bonito cartel anunciador de la próxima firma en la Feria del Libro de Madrid.

Os lo dejo debajo.

[∇]

Seguir leyendo

Feria del Libro de Madrid, 2024

Se inaugura hoy, en Madrid, la feria de todos los libros. Ni más ni menos que la octogésima tercera edición de una fiesta que tuvo su comienzo en el año 1933, como parte de los actos de la Semana Cervantina que se prolongó desde el 23 hasta el 29 de abril.

Entonces las casetas ocuparon el paseo de Recoletos y no sería hasta 1967 cuando se trasladasen al emplazamiento actual del Retiro.

Cuentan que en 1933 fueron diez las casetas que participaron y cien —¡100!— los libros adquiridos por los visitantes. Hoy son 359, con una previsión de ventas que supera los seiscientos mil ejemplares.

[∇]

Seguir leyendo

Los bibliófilos

No hablaré, aunque pudiera parecerlo, de las personas que padecen el mal de la bibliofilia. Bastante tienen ellos, los pobres, como para que venga yo a tacharlos de fanáticos que valoran más el envoltorio que el trabajo del escritor.

El pasado martes, día 21, el Museo del Prado inauguró una exposición temporal del máximo interés. Su título, Arte y transformaciones sociales en España (1885-1910). La visitaremos próximamente, y puedo asegurar que vale pena. Entre los pintores escogidos, destaca uno que conozco desde hace tiempo y que dio origen a una escena relevante de la novela De lo visible y lo invisible. Se trata de don José Jiménez Aranda, el de la foto del autorretrato de arriba.

.

.

La desgracia, arriba reproducida, es probablemente su obra más célebre, habiendo sido premiada en la Exposición Nacional de 1890. Con todo, no es la que me llamó la atención en su momento y, tras minucioso examen, me encandiló.

Jiménez Aranda nació en Sevilla en 1837 y, aunque viajó lo suyo, no se olvidó de su ciudad a la hora de morir, sesenta y seis años después. Sus trabajos destacan siempre por su expresividad y detalle, dominando la figura humana y sus escorzos. Los bibliófilos es otra buena muestra de ello.

.

.

Los bibliófilos es, en sí misma, una historia que comienza a las puertas de la librería del Buen Suceso y acaba como el rosario de la aurora. Alguna noche de crudo invierno, para quitarme el frío, la escribiré. La pintura fue presentada en París en 1880 y hubieron de pasar más de cien años para que me topara con ella en una de mis periódicas visitas a la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión.

.

.

Intenté hacerme con uno de aquellos carteles, sin éxito. Indagué sobre el autor. Vi que era paisano y, sin pensármelo mucho, decidí que yo también viviría sesenta y seis —¡66!— años. Ya queda menos, murmuro cuando admiro tan valiosa librería.

«Efímeros» en Instagram

Puedo imaginar lo efímera que resulta habitualmente una publicación en Instagram. Como puedo imaginar que haya personas o colectivos que, a pesar de ello, se afanen por dar a conocer libros en Instagram.

[∇]

Seguir leyendo

El cine en «Los espacios efímeros»

El cinéfilo y crítico Jacques Chevalier ha dejado constancia de la relación de Los espacios efímeros con el cine en un breve artículo que es reproducido íntegramente a continuación.

[∇]

Seguir leyendo