Pocas veces se verá una foto de una carrera de atletismo como ésta. Isaac Makwala, de Botswana, corre en solitario para clasificarse en la prueba de 200 metros del Campeonato del Mundo que se viene celebrando en Londres. Una gastroenteritis de origen vírico, la reglamentación inglesa en materia de contagios y la IAAF jugaron en su contra. La protesta oficial de la federación de su país posibilitó que compitiese. Lo hizo solo, dejando una imagen para la posteridad.

Cualquier escritor que se precie se habrá sentido como Makwala en algún momento de su vida, compitiendo no se sabe bien con quién ni por qué, en una frenética carrera que, para más escarnio, carece de meta —casi siempre—.

No creo necesario decir que el voluntarioso atleta se clasificó.