Para mañana, día 5, estaba previsto el tradicional acto de firma en la Feria del Libro de Sevilla. Por desgracia, el hombre propone y… no se han dado las condiciones anímicas necesarias para acudir a mi tierra.

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Quiero pedir disculpas a todos aquellos profesionales de la difusión cultural que se interesaron por mi presencia en la Feria, a las librerías que quisieron tenerme en sus casetas, a mis familiares, con los que tenía previsto pasar una velada hermosa, y —especialmente— a los lectores que se han interesado por esta obra, singular en mi trayectoria, y por alguna de las anteriores.

Quedo en deuda con todos vosotros y estoy a vuestra disposición para saldarla lo antes posible.