Hace unos días se ha estrenado en nuestro país una película protagonizada por Nicholas Cage. Nada de particular, diría el cinéfilo, acostumbrado a un actor con más de un centenar de personajes en su haber. En su debe, añadiría un amigo del anterior, crítico redomado.

Apenas recuerdo haberlo visto en mis años mozos en La ley de la calle y en Cotton Club. No se me olvidará en Peggy Sue se casó. Fue un dolor que aún perdura. Coppola, uno de mis directores, uno de mis creadores, trataba mejor a su familia que a sus obras. Recibió el óscar por Leaving Las Vegas y pensé que se lo merecía más Elisabeth Shue. Y luego… películas y más películas intrascendentes, con pequeños flashes y algún destello. Recientemente recuperé el espanto de los inicios sufriéndolo con su Drácula en Renfield.

Hasta ayer mismo, en que tuve la valentía de volver a enfrentarme a otro personaje suyo en Dream Scenario, una creación del noruego Kristoffer Borgli muy apreciable en todos los aspectos técnicos y en un buen número de los artísticos.

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Paul Matthews es un profesor con el deseo de escribir un libro sobre el comportamiento de las hormigas, un padre de familia riguroso, con dos hijas, y un ser humano con una aspiración difusa, poco definida: descollar. Lo logra de la manera más imprevista. Apareciendo de la noche a la mañana en el sueño de miles, de millones de personas que no pueden dejar de reconocerlo.

Lo que al principio parece un éxito gratuito acaba convertido en un lastre del que resulta imposible deshacerse. Los sueños mudan en pesadillas en las que él protagoniza toda clase de maldades. Podemos imaginar lo que va a ocurrir y ahorrarnos la angustia de verlo, pero recomiendo pasar el trago y padecer el calvario de este hombre que odiaremos en algún instante y comprenderemos a ratos.

  • Guion y dirección: Kristoffer Borgli.
  • Reparto: Nicolas Cage, Julianne Nicholson, Michael Cera, Dylan Baker, Kate Berlant…
  • Fotografía: Benjamin Loeb.
  • Música: Owen Pallett.
  • Duración: 1 hora 42 minutos.
  • Estreno en España: 1 de marzo de 2024.

Se ha dicho de Dream Scenario que es una película surrealista. Si hemos de hacer caso a nuestro diccionario, no creo que cumpla ninguna de las acepciones del término. Ni sigue la corriente artística de la década de los treinta del siglo pasado, ni es una obra irracional o absurda. Tiene una sólida base real y unos objetivos específicos y lógicos, crítica social incluida. Hay acontecimientos infrecuentes, puede que imposibles, pero su tratamiento no se anda por las ramas. Y ahí reside su grandeza. Y, probablemente, la conmovedora interpretación de Nicholas Cage, abrumadora en el exceso onírico y emocionante en su cruda verdad.

Dream Scenario es una película incómoda, desasosegante, aterradora cuando escapa de los sueños y se centra en su consecuencia. Una comedia, a decir de los críticos cinematográficos y sus etiquetas. Juzgad vosotros mismos.